Aterrizaje de emergencia ya en ebook

Interrumpo mi retiro para anunciaros que mi novela, Aterrizaje de emergencia, ya está disponible en formato electrónico y GRATIS hasta el lunes 24 de julio.

Os dejo el enlace aquí.

Por si alguien (alguna persona afortunada a la que no le haya dado la trisca con mi novela) no sabe de qué va este Aterrizaje de emergencia os cuento muy brevemente: rupturas de pareja que se quedan en el pasado, sexo para disfrutar del presente y un viaje (a Creta, cómo no) para abrir horizontes de futuro.

Nada más. Que disfrutéis la lectura. Mil gracias y mil besos.

Laura Vélez

Casandra, de Christa Wolf

La novela de Christa Wolf es algo más que una revisión de la figura de Casandra. La profetisa troyana nos habla de mitología, de feminismo y de guerra.

‘¿Por qué quise sin falta el don de la profecía? Hablar con mi propia voz: lo máximo.’
Edición Diario El País, 2005.

A Christa Wolf le tocó vivir la época convulsa de la posguerra precisamente en esa Alemania dividida tras la Segunda Guerra Mundial. Escribió Casandra ya en 1985 y es sin duda su novela más leída por muchas razones. Aclaramos quién es Casandra en la mitología griega para situar al lector.

Casandra en la mitología griega

Casandra es una profetisa troyana, hija precisamente del rey de Troya, Príamo. Tenía la particularidad de que sus profecías nunca eran creídas. Es decir, ella tenía visiones, tenía sueños y era capaz de predecir el futuro, entre otros acontecimientos predijo el desastre de Troya, pero nadie la creía. El motivo que aparece en los textos de mitología para esa falta de persuasión hacia su audiencia se encuentra en una maldición hecha por el dios Apolo, el encargado de la adivinación y las profecías. Parece ser que Apolo le otorgó a la chica el don de la profecía a cambio de favores sexuales a los que, una vez conseguido el don, Casandra se negó. La rebeldía no podía quedar impune y de ahí que Apolo la condenara a que nadie creyera sus predicciones jamás.

Sin embargo hay un motivo más evidente para que tomaran a Casandra por una loca y nunca la tuvieran en cuenta: era mujer. Era mujer en la antigua Grecia; o en Troya, pero para el caso es lo mismo. De ahí que la figura de Casandra se haya considerado posteriormente como el paradigma de la mujer que se atrevió a hablar. Mientras los hombres intentaban silenciarla a ella y a todas las mujeres.

La Casandra de Chirsta Wolf

Christa Wolf nos presenta a una Casandra justo a su llegada a Micenas. La puerta de los leones le da su funesta bienvenida porque, como buena profetisa, sabe que va a morir. (Lo siento, no hay spoilers en cuestiones de mitología). La novela es un monólogo con tintes de tragedia griega y con grandes dosis de lirismo. Casandra nos relata en primera persona no solo sus emociones, sino todos los acontecimientos que la han llevado hasta allí.

Como personaje central de la guerra de Troya, por el monólogo de Casandra se pasean los personajes habituales que conocemos gracias a la tradición homérica. Héroes como Ulises, Agamenón, Menelao o Diomedes. La bestia (según palabras de Casandra) Aquiles y Eneas, el único hombre al que ha amado en su vida y con el que tiene una conexión especial que no desaparece en toda la novela.

También nos muestra a un rey Príamo que vive en sus mundos de fantasía completamente influenciado por Eumelo, artífice de todos los malentendidos que provocaron la caída de Troya. Más hombres se pasean por la cabeza de la profetisa, Pántoo, su compañero en el templo de Apolo, el adivino Calcante, que se pasa al bando griego y su adorado Anquises, el hombre más cabal que aparece en estas páginas.

Pero sobre todo Casandra habla de mujeres. Esas mujeres que la mitología escondió y que ella se empeña en darles voz. Clitemnestra, la que pondrá fin a la vida de Casandra obligada por las circunstancias, Hécuba y transformación a lo largo de los años de una mujer fuerte y poderosa a una mujer doblegada por el poder patriarcal. Pártena, Arisbe y Marpesa que la enseñan otra forma de vida donde las mujeres son protagonistas. Y, por supuesto las amazonas, que acuden a la guerra como aliadas de los troyanos y que tienen un único objetivo en la vida:
‘Vale más morir luchando que vivir como esclavas’

El contexto de Casandra

Casandra sabe que va a morir. Casandra llega a Micenas como esclava de Agamenón, como botín de guerra. Y antes de morir, rememora toda su vida en apenas 160 páginas en las que nos muestra todo el contexto de la época. La guerra de Troya, el sinsentido de la guerra, la vida en pausa debido a la guerra. El motivo de la guerra: Helena.

Una Helena que en la novela de Christa Wolf se convierte en el fantasma que apuntaron en su día algunas teorías. Helena nunca llegó a Troya, los troyanos jamás vieron a la hermosa mujer por la que estaban en guerra. Helena, que se quedó en Egipto. Helena como mentira para comenzar una guerra, porque lo que de verdad querían los griegos y por lo que luchaban los troyanos era por el control del estrecho de los Dardanelos. Pero sin Helena, Homero no nos hubiera cantado como nos cantó. Sin Helena, griegos y troyanos no hubieran alcanzado la gloria eterna. Y sin Casandra, griegas y troyanas no hubieran podido alzar la voz.

Laura Vélez

Yo he venido aquí a hablar de mi libro

Parafraseo al inolvidable Francisco Umbral para hablaros de ‘Aterrizaje de emergencia’, mi primera novela, la primera pero no la última, espero. ¿Me acompañáis en este viaje?

La nuestra no es una historia de amor. Es una historia de viajes, amistad y sexo. Tres amigas viajan hasta Creta para olvidar su pasado y reconciliarse con su presente. El viaje a la isla de Creta supone una catarsis en la que se encuentran con ellas mismas, con los dioses, con hombres sin nombre y con el placer. Un viaje interior que se convierte en una aventura vital. Esto es un Aterrizaje de emergencia y lo encontráis aquí.

Aterrizaje de emergencia

BookCoverPreview

En un post anterior ya os conté cómo empezaba mi novela. Empieza así. Y continua con Natalia, Isabel y Marta conociéndose, creando una gran amistad entre ellas y haciendo frente común para intentar entender de qué va esto de ser feliz. Esto de ser feliz va de superar el pasado, de reservar al amor una parcela de la vida pero teniendo bien claro que la vida es mucho más. Que no puedes dejar en manos de nadie tu felicidad, que es cosa muy tuya. Y de relativizar el desamor porque tampoco es tan importante.

La novela es también un viaje. Unas vacaciones en Creta en las que nuestras protagonistas disfrutan a lo grande mientras van recordando algunos episodios de su pasado, esos que las han marcado, esos que quieren relativizar o directamente olvidar. Como compañeros del viaje se encuentran con los dioses griegos, ¡qué mejor compañía!, con las gentes de Creta que las acogen, cómo no, con su característica hospitalidad y con hombres sin nombre para no robarles protagonismo. A ellas, que son las que importan.

Sexo. Nuestras protagonistas están de vacaciones en la isla de Zorba y lógicamente tienen sexo. Sexo abundante y variado. Que la vida está para disfrutarla, que están solteras pero no han hecho ningún voto de castidad, que tienen sus necesidades y que además quieren divertirse y gozar. No solo el sexo, muchos placeres más están representados en esta novela, porque aquí hemos venido a disfrutar. Y aunque se trate de un aterrizaje de emergencia, hemos llegado a nuestro destino sanas y salvas. Y sin miedos.

Publicar una novela y no morir en el intento

Publicar una novela es como tener un hijo, que me perdonen las madres del mundo por mi ignorancia, pero todo lo que escucho a las mujeres sobre la maternidad se puede trasladar a escribir y publicar una novela. Es una novela muy deseada, ha sido una decisión muy meditada, me ha costado meses gestarla o lo que es el proceso de escritura y también he sufrido las consecuencias de esa gestación en forma de dolencias físicas de diferente grado de preocupación. El parto ha sido más duro todavía con la autopublicación a ciegas, aprendiendo a maquetar a marchas forzadas (aprovecho para pedir comprensión por los errores que pueda haber). Y todos los detalles técnicos que han retrasado su nacimiento. Hoy por fin está aquí. Mi criatura. Mi aterrizaje de emergencia y estamos todos a salvo.

Luego vienen las alegrías que te da la criatura, sangre de tu sangre. Escrito con el corazón y dejándote el alma y la piel en su creación. Las palabras de apoyo, la ilusión compartida con los que más te quieren, el consuelo cuando la criatura no te deja dormir, los hombros para lloriquear, los brazos para sujetarte cuando no puedes más. Porque también hay penas. Y un detalle revelador: escribir y publicar tu primera novela es el mejor medidor de la amistad sincera. Gracias a todos los que habéis estado ahí.

Gracias

Me gustaría aprovechar este espacio para los agradecimientos. Lo típico, a la familia y a los amigos, pero eso ellos ya lo saben. Tal vez no sepan lo agradecida que estoy toda mi gente del Facebook porque sin su apoyo ya me habría rendido hace tiempo. Al equipo de Diario Femenino, al del principio, al de después y al de ahora por confiar siempre en mí. A todos los que en mayor o menor medida han soportado mis alardes de diva y mi inestabilidad emocional. También a todos los que me han abandonado en el camino, por qué no. Y, por supuesto, a todos aquellos que aún sin saberlo me han inspirado y ahora se pasean por las páginas de este Aterrizaje de emergencia.
Gracias.

Pero como yo he venido aquí a hablar de mi libro, podéis adquirir Aterrizaje de emergencia en Amazon en este enlace.

Laura Vélez

Los besos que te hacen más feliz

Parece que hay un Día Internacional del Beso y también un Día del Primer beso, de ahí que nos hayamos acordado a estas alturas de que no teníamos ninguna oda al beso. Y eso no se puede consentir. Pasamos un poco del primer beso y de todo el mito que le rodea, lo mismo que de esa primera vez que tienes relaciones sexuales porque generalmente no hacen historia por méritos propios, sino por ser la primera vez. Pasamos de ellos porque tenemos otros besos mejores para recordar y otros más que aún nos quedan por dar.

Esto es un beso

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El beso de buenos días, el beso de buenas noches, el beso de bienvenida, el beso de despedida, el beso tímido, el beso apasionado, el beso sin beso, el beso que te folla…todos los besos cuentan, hasta esos besos que no diste. ¿Qué es un beso? Un beso es la forma de comunicarse que tienen los labios. Los labios hablan, los labios chupan, los labios succionan sentimientos, palabras y alimentos. Las funciones de los labios son de lo más versátiles, aunque la mejor de todas ellas es la de besar.

Se besa de labios a labios. Pero los labios también pueden besar la frente, los párpados, la nariz, el cuello, los hombros, la espalda. Y el resto. Los labios saben besar a otros labios y al resto de la piel, desde el principio hasta el final. Incluso saben besar al aire. Esos labios que se lanzan a lo lejos o esos otros que evitan las mejillas y se quedan en un limbo corporal. Sea como sea, se trata de besos.

Nos gustan los besos sin más. No necesitamos una excusa para hablar de los besos, pero es que nos han contado ¡ay¡ que los besos te hacen más feliz. Y nos hemos propuesto comprobarlo. Besar y ser besadas, besar todos los días, besar a la pareja, a los amigos, a la familia. Besar a ese desconocido que te has ligado en un bar. Cuidado con los desconocidos, que los besos nunca se roban. En cambio, sí se pueden pedir como cantaba Pepe Risi en aquella canción: ‘Dame un beso, eres como la espuma de mar’

Para qué sirven los besos

Los besos también tiene su utilidad práctica. A ver si pensabas que en esta vida se besa por besar. Pues también, también. Pero además el beso tiene innumerables beneficios para la salud, como mejorar la circulación sanguínea y actuar como analgésico. Incluso se observan potentes estimulantes en los besos a la hora de mejorar la autoestima y se rumorea que los besos bien dados, los besos con ganas, adelgazan. Todo sea por mantener la línea.

Las funciones del beso son variadas. Besos para decir ‘te quiero’, besos de consuelo, besos de alivio, besos también de adiós. Los besos mantienen la conexión entre dos personas. Hablamos de amor o de cualquier otro tipo de relación interpersonal. Los besos sirven para decir ‘estoy aquí contigo’ y también para decir otras cosas más íntimas. Los besos sirven como preliminares, el aperitivo, entre plato y plato. Besos con la boca llena. Pero sobre todo, los besos sirven para ser feliz.

Muchos besos.

Laura Vélez

 

 

El SEO que domina el mundo

Los que escribimos textos en Internet llevamos intuyendo desde hace tiempo el nuevo orden mundial. El SEO domina tu vida, aunque no te des ni cuenta, aunque no sepas qué es el SEO.

Si no sabes lo que es el SEO, no te preocupes, que yo te lo contaré. Cuando empecé a escribir para revistas online, entendí a la primera que escribir en Internet no es lo mismo que escribir para ti, para una publicación en papel o para la revista de la Universidad. Más por intuición que por formación, comprendí que la escritura en Internet tiene algunas particularidades.

La primera particularidad es el párrafo. Se imponen los párrafos más cortos porque leer en una pantalla un párrafo largo te da una sensación de infinitud que es contraria a la naturaleza de Internet, a donde acudes precisamente por su inmediatez. Que el lector no vea el final del párrafo en su pantalla hará que piense que se va a eternizar leyendo ese artículo y lo más seguro es que abandone la página. Malo.

La segunda particularidad es el lenguaje. Más conciso y más sencillo. Cierto es que te puedes permitir algunos alardes de cultureta para darle un poco más de consistencia al texto, pero el lenguaje en Internet ha de ser asequible a cualquier nivel de comprensión. O casi a cualquiera. Porque el objetivo del texto es que llegue a todo el mundo. Si el lector cree que el lenguaje es demasiado técnico o incomprensible, abandonará la página. Malo.

La tercera particularidad es que no te puedes andar por las ramas, algo que a mí me encanta hacer, al menos en el primer párrafo. Ese primer párrafo corto y escrito en un lenguaje sencillo ha de contener la información esencial para el lector, es decir, aclararle sin divagaciones lo que se va a encontrar en los siguientes párrafos cortos. Si no se lo aclaras al principio, el lector abandonará la página. Malo.

Luego hay que tener en cuenta otros aspectos lógicos que varían según el tipo de texto que escribas. La fluidez, contrastar la información, información veraz, enlaces o links a otros artículos de interés, el tono, tener en cuenta al mayoritario público potencial y, por favor, que no se nos olvide: párrafos cortos.

Con todas estas instrucciones en mi mente, aún me quedaba una particularidad más de escribir en Internet, una en la que no cabe la intuición y que a veces se lleva mal con el resto de las premisas que necesita un texto para ser decente gramaticalmente hablando. Se trata del SEO. El caballo de batalla de todos los redactores y fuente inagotable de pesadillas.

Pero qué es el SEO

La Wikipedia nos arroja algo de luz sobre qué es exactamente el SEO (Search Engine Optimization): ‘El posicionamiento en buscadores, optimización en motores de búsqueda u optimización web es el proceso técnico mediante el cual se realizan cambios en la estructura e información de una página web, con el objetivo de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los diferentes buscadores. También es frecuente encontrar la denominación en inglés, search engine optimization, y especialmente sus iniciales SEO’.

Espero que haya quedado claro. Por si acaso no, SEO es todo ese trabajo entre bambalinas, en mente y en teclado, que hace que tu texto sea del gusto de Google y se adapte a la perfección a sus volubles criterios para un mejor posicionamiento. Ya hemos señalado que el fin último de un texto en Internet es que sea leído por el mayor número de personas posible y esto solo se consigue si el texto está bien posicionado, esto es, si aparece entre las primeras opciones cuando realizas una búsqueda en Internet. Que el texto además sea útil y esté bien escrito ya se considera un milagro. Aquí lo que importa es el posicionamiento.

Y para un SEO perfecto, el redactor debe intuir, conocer o buscar las palabras clave del texto, las keywords. Aquí es cuando cambia tu vida, la del redactor de forma consciente y la del lector de forma inconsciente. Las palabras clave adquieren una importancia tal en nuestras vidas que últimamente me he dado cuenta de que cada vez más gente habla en SEO o solo comprende si la hablas en SEO.

‘Hablar en SEO’ es acortar las frases, ser conciso, utilizar un lenguaje asequible al nivel cultural más bajo y, especialmente, introducir palabras clave. Porque no solo el lector, el oyente también se queda con las palabras clave. En un mundo donde estamos más pendientes del teléfono móvil que de nuestro interlocutor, las palabras clave son las únicas capaces de conseguir la atención.

Haz la prueba. Tú estás hablando, divagando como solías hacer en la era previa a Internet y la persona que está a tu lado asiente con la cabeza y hace como que te escucha mientras contesta un Whatsapp, pone tres ‘like’ en Facebook o sube a Instagram la foto de las cervezas que os estáis tomando. De pronto tú cambias el tono, acortas las frases y ¡zas! metes así como por casualidad una palabra clave, la que creas digna de interés para tu interlocutor. Y tu interlocutor levanta la vista de su Smartphone y te mira. Bravo. Has conseguido llamar su atención gracias a una palabra clave que ni siquiera venía a cuento en lo que estabas diciendo.

Pero ahí está, el poder de las palabras clave también en una conversación. Una vez que has conseguido la atención que mereces, ahora que ya tienes un buen posicionamiento, solo te queda mantenerla, no vaya a ser que tu interlocutor decida que lo que hablas no es de su interés y se busque otra página. Así que recuerda, frases cortas, palabras clave y no hagas pausas, que no tenemos tiempo que perder.

Laura Vélez